Electricista, técnico de iluminación y sonido en teatro, guía de montaña y aficionado a desmontar cómo funcionan las cosas; ya sean aparatos, senderos o personas.
Si no estoy trabajando, es bastante probable que esté en la montaña. Me gustan las rutas, los refugios, los amaneceres en altura y esas conversaciones que empiezan hablando de cualquier tontería y terminan arreglando el mundo.
Valoro la curiosidad, la coherencia y la gente capaz de pensar por sí misma. No me gustan las prisas ni las etiquetas prematuras. Prefiero conocer a las personas igual que conozco una montaña: recorriéndola poco a poco y descubriendo lo que hay más allá del primer vistazo.
Soy más de compartir una ruta, una tarde o una conversación que de intercambiar mensajes eternamente. Muchas veces se conoce mejor a alguien caminando unas horas por un sendero que detrás de una pantalla.
Y si al final sólo compartimos una excursión, unas risas y una buena conversación, ya me parece un plan estupendo. Lo demás, si tiene que llegar, llegará.