Me gustaría encontrar a alguien que, como yo, no necesite emocionalmente a nadie, pero con muchas ganas de disfrutar de las pequeñas grandes cosas de la vida en compañía. Un hombre con la mente abierta y la espiritualidad a flor de piel, que le guste salir de fiesta tanto como una buena conversación de sobremesa o un paseo por la playa al atardecer. De entrada para una amistad sincera y duradera, y quién sabe... Por mis circunstancias personales, preferible sea de la zona del Bages o alrededores.