Amor  17 oct 2020 Barcelona

Amor, sábado y oscureciendo 


Ya llegó el sábado, ese día tan temido como deseado y tan frágil como esperado, dependiendo si has quedado con alguien o debes pasarlo en la intimidad de tu soledad, es ese día en el que puedes hacer un sinfín de cosas o conformarte con sostener el mando de la TV. sentado en el sofá, mientras la otra mano acaricia el móvil en espera del próximo wass. Es el peaje de nuestros días, donde hemos ido sustituyendo el contacto físico y verbal por el cibernético y virtual, llegado a este punto me quito el jersey me pongo una camisa y chaqueta y salgo a pasear, deseo sentir el aire otoñal rozándome la cara y las mejillas [ o al menos la parte que queda al descubierto de la maldita mascarilla ] de repente me entran ganas de tomarme un café muy caliente, para sentarme y sentir la compañía de otros seres humanos alrededor, pero maldición, todo está cerrado, atrapado por las circunstancias doy media vuelta con resignación, regreso a casa y me dejo caer en el sofá, y mientras vuelvo a hacer zapping con el mando de la cajita tonta, miro de nuevo el móvil..... mientras a través de la ventana va oscureciendo lentamente.



2
4
103



Carlos Dedicado  con sana envidia a los que saben hacer planes para el finde 
17/10/2020
Ana Bonita reflexión y totalmente cierto un saludo desde granollers
17/10/2020
Ines Margarita Vestigio de un aire oto√Īal


17/10/2020
M Pilar Certe reflexiò, no ma agrada està sola,pero si disfruto amb la meva propia companyia,penso que cada un tenim que apendre a estar sols i a estimar la nostra soletad
18/10/2020
Cargando