Querido año 2023,
Ahora que es hora de marcharte, vete para no volver. Llévate contigo las fechas de la tristeza, los recuerdos amargos y las personas que llegaron para desaparecer.
Trabajaré para que el que viene a sustituirte tenga mejor aspecto, y al ser un año bisiesto se marchará con un día de experiencia más que tú; probablemente el único que necesito para encontrar la felicidad.
Con la última uva de las campanadas un deseo, con el primer sorbo de la copa una sonrisa.
Adiós, año 2023.
Bienvenido, año 2024...